El primer destino de nuestro road trip portugués fue Évora, capital del alentejo y una ciudad con un montón de historia y sitios chulos para ver con los niños.

Típico paisaje portugués con calles empedradas, casas con color y azulejos. Perderse por sus calles es transportarse a otra época y disfrutar del slowlife portugués.

Cuando llegamos había una exhibición de aviones, tanques y coches del ejército y un gran despligue de fuerzas armadas. Fue una coincidencia genial porque el mediano se pudo subir a un Hammer de camuflaje y ver de cerca un caza.

Aparcamos cerca la Puerta de Raimundo, y por allí accedimos al casco histórico.

La primera parada fue en la Capela de Ossos. Una capilla pequeñita con paredes revestidas con huesos y calaveras. En la entrada ya hay una inscripción tan inquietante como real:

Nosotros, los huesos que aquí estamos por los vuestros esperamos.

La Capilla de los Huesos es una invitación a la reflexión sobre la transitoriedad de la condición humana. Al fondo de la capilla puede verse la urna funeraria de los fundadores del Convento y la lápida rosa del obispo D. Jacinto Carlos de Silveira asesinado por las tropas francesas en la invasión de Évora el 29 de julio de 1808.

Hay aproximadamente unos 5000 huesos exhumados de cementerios de iglesias de los alrededores. Antes había un esqueleto entero de un adulto y de un niño colgados en la pared y ahora están situados en urnas de cristal. 

Merece mucho la pena visitar A Capela de Ossos y a los niños les va a llamar mucho la atención.

Pasamos la mañana visitando  el casco histórico y durante un rato nos transportamos a Atenas cuando fuimos al Templo de Diana.

Évora tiene un ambiente turístico pero no como otras ciudades de Portugal como Lagos que está más masificado. Está llena de árboles con flores lilas (creo que son Jacarandás, pero si alguien lo sabe fijo que me lo cuente) que hacen que el suelo se convierta en un manto de color lila maravilloso, lo que hace más relajado tomarse algo en una de las muchas terrazas que tiene en sus calles empedradas.

La plaza do Giraldo es el núcleo de Évora y une la parte más bulliciosa con el ambiente más tranquilo de los soportales, y desde allí dando un paseo hasta la Catedral podemos disfrutar de sus calles.

Otro pueblo del Alentejo interior que visitamos es Monsaraz.

Me quedé completamente enamorada y aunque llegamos al mediodia y el calor era sofocante disfrutamos muchísimo de la visita.

Y es que donde haya un castillo la diversión para los niños está más que asegurada, y si puedes subir y explorar ya ni te cuento.

Las vistas desde Monsaraz son alucinantes. El pueblo queda en lo alto, se recorre en poco tiempo porque es pequeño así que tampoco resulta pesado para los niños que pueden correr sin peligro por sus calles empedradas. No me extraña que se hable de él como uno de los pueblos más bonitos de Portugal, lleno de casitas blancas y tranquilidad que invita a disfrutar de la visita sin prisa, saboreando cada rincón.

Antes de subir al pueblo hay una zona de aparcamiento para autobuses y autocaravanas desde donde se puede admirar las vistas al lago, nosotros estacionamos allí y subimos andando. No está permitido acampar pero si pernoctar. Subiendo también hay una zona para aparcar. Yo no quise subir con la AC porque son cuestas tan empinadas que dudaba hasta que punto al ser tan larga, la cola no tocara el suelo. En la zona de abajo también hay aparcamiento para coches con fácil maniobra para AC.

En general todo Portugal está muy preparado para el turismo en autocaravana, con muchas áreas donde llenar y vaciar, aparcamientos gratuitos que permiten pernoctar, etc. lo que hay que contar siempre es con tener localizado un sitio donde dejar la autocaravana que no quede demasiado lejos para ir andando hasta los sitios que queremos visitar para que no resulte demasiado pesado para los niños.

En ese sentido no hemos tenido ningún problema, salvo cuando por error nos hemos metido por el centro de algunos pueblos y las pulsaciones se nos aceleraban al maniobrar semejante bicho por algunas callejuelas.

Paciencia y despacito y siempre pero siempre antes de hacer caso a google maps asegurarse que no te esté metiendo por donde un coche pasa pero una autocaravana no jajajaja (de estas la señorita del navegador nos ha hecho unas cuantas).

 

Puedes ver toda nuestra ruta en estos post:

Portugal con niños en autocaravana

Portugal en autocaravana: Évora y Monsaraz

Portugal en autocaravana: El Algarve

Portugal en autocaravana: El Alentejo Litoral

Portugal con niños, Dinoparque de Lourinha.

little nana