¿Qué niño/a en algún momento no ha dicho en casa que quiere un perrito? Te suena verdad? A mí también me pasó y ahora tenemos dos perritas 

 
Si no entra en tus planes tener una perro en casa es normal entrar en modo alarma al escuchar esas palabras. Seguro que piensas en el trabajo que te va a dar, si los niños se aburrirán enseguida, si vives en un piso que hay que sacarlo…y la lista continúa
¿No me he equivocado, verdad?
 
No te voy a mentir. Dan trabajo, claro que sí. Pero también aportan muchísimos beneficios que superan con creces al trabajo, sobre todo para los niños.
 
Nosotros al principio de llegar Greta vivíamos en un piso, se acostumbró enseguida y se pasaba el día en su cama relajada porque nos tenía cerca (salvo los ratos en los que los peques la volvían medio loca 😂), Mi hija mayor que estaba aprendiendo a leer se dedicaba a leerle cuentos para dormirla (y así practicó muchísimo), cuando íbamos al parque y venía con nosotros, los niños se movían muchísimo más al jugar con ella que es puro nervio (es una minipincher), a mí me obligó a andar más en mi tercer embarazo ya que al tener que sacarla aprovechaba a andar más ya que salía, sino no hubiese salido ni la mitad con la excusa de tener que currar, estar cansada, o cualquier cosa que sea.
 
Convivir con un perro en casa es positivo para los niños por el vínculo que establecen con el animal,  la oportunidad de enseñarles a ser responsables de “alguien vivo” fomentando su autonomía, regula el estrés, influye de una manera positiva en su autoestima por las múltiples manifestaciones de cariño y la alegría que muestran los perros con sus dueños, ejercicio físico, ya que el perro necesita actividad y juegos. 
En internet puedes encontrar páginas, como El Portal del Criador, donde ampliar esta y otras informaciones relevantes. Claro que es imprescindible que el adulto busque y sepa información relevante sobre su mascota, y la relación que tenga con tu hijo. Al mismo tiempo es bueno enseñar a tu hijo que tener un perro lleva muchas obligaciones, porque ayuda a desarrollar su sentido de responsabilidad desde pequeño.  
 
Además a nivel inmunológico es muy recomendable que los niños convivan con un perro, es un reforzador fantástico de sus sistema inmunológico, si quieres saber más sobre este tema este artículo te lo explica genial.
 
Vale, ¿ya te he convencido? 
 
Pues el primer paso ante la idea de comprar un perro es asesorarte bien de todo:
 
  • Gastos que supondrá: Es importante tener la cartilla veterinaria al día: las vacunas, las desparasitaciones… por su salud y por la de toda la familia. 
 
  • Tipo de comida y cuanta.
 
  • Dónde va a dormir: es necesario que el perro tenga su espacio fijo, también para comer. Le da seguridad.
 
  • Adiestramiento: no tiene porque ser un adiestrador profesional, pero es bueno informarse de cómo hay que hablarle, darle las órdenes, acostumbrarle a no hacer sus cosas por casa, etc. Es vital para una convivencia tranquila para todos.
 
  • Qué necesitas comprarle: collar, correa, cepillos…
 
Después es importante saber qué raza de perro. A lo mejor tienes clarísima la raza pero quizás esa no sea la más adecuada con niños… o a lo mejor no tienes ninguna preferencia. Lo mejor es informase sobre las diferentes razas de perros para poder elegir la más adecuada.
 
 
Después de haber visto los beneficios y lo que necesitas a la hora de ampliar “la familia”, quizás estés pensando que a la hora de salir por ahí que haces con el perro… bueno, hay muchísimos sitios donde permiten la entrada y alojamiento con perros. De hecho hace un par de años fuimos a Cabárceno y una hermana mía que también tiene perra no tenía quien se la cuidara y la trajo a la casa rural y fenomenal. 
 
 
 
Además hay sitios donde tienen ya espacios preparados para perros, si te acuerdas del post sobre La Aldea Grobit que escribí hace un tiempo, comentaba que tenían una zona cerrada especial para perros, con troncos para subirse y jugar.
 

Para los niños crecer con un perro tiene muchísimos más pros que contras, y por ende para el resto de la familia, verlos jugar, crecer juntos compensa cualquier esfuerzo. Además del cariño que recibes del perro, que es infinitamente más grande que el que tú le puedas dar.