¿Qué te parece si volvemos a Portugal y hacemos una ruta en familia? Esta vez nos vamos a una ciudad muy cosmopolita y llena de rincones espectaculares para perderse. ¿Conoces Oporto? ¿no? pues te la presento,

Qué ver:

A tan sólo hora y media de Vigo es una plan de ocio para toda la familia ideal. Nosotros empezamos por el Palacio de Cristal

un parque-jardín botánico con unas  impresionantes vistas del Río Duero.

Nada más llegar nos dio la bienvenida un pavo real, hay unos cuantos por todo el parque, que a la espera de que unos cuantos turistas nos acercásemos dejó a los niños (y adultos) boquiabiertos.

En el recorrido por el parque nos encontramos con los restos de una torre, zonas de picnic y muchos rincones super chulos. Tiene además una terracita para tomar algo, un pequeño parque infantil, un auditorio al aire libre (La Concha Acústica), una biblioteca municipal y la Capilla de Carlos Alberto de Cerdeña. 

Una vez terminado nuestro recorrido por los jardines nos fuimos para el centro y la primera parada obligatoria fue la Libreria Lello e Irmao, donde se dice que se inspiró J. K. Rowling para sus novelas de Harry Potter. A parte de esto, la librería está considerada como una de las más bellas del mundo y no me extraña porque es una pasada, impone ver sus escaleras. (Si queréis entrar hay que pagar entrada que después te descuentan si compras un libro).

Oporto es una ciudad llena de cuestas, que si eres de Vigo pues como que no pasa nada porque ya estás acostumbrado, pero es bueno tenerlo en cuenta si vamos con niños. Si no te apetece mucho andar y además a los niños les encanta, puedes hacer una de las 3 rutas que hace el tranvía.

Entre los atractivos que cuenta el centro urbano está la Estación de San Bento donde está representada la historia de Portugal en el hall de entrada en un mosaico de más de 20.000 azulejos. 

Muy cerca se encuentra la Torre de los Clérigos, más de 200 escalones desde donde podemos ver una panorámica de la ciudad.

Una de las zonas más bonitas de Oporto es la Ribera. Allí podemos hacer un crucero por el Rio Duero, tomar algo escuchando artistas callejeros o dar un paseo disfrutando de las vistas a las fachadas de sus características casas o de los barcos por el Río mientras nos dirigimos al Puente de Don Luis I.

No puedes estar en Oporto y no atravesar este puente. Construido por el socio de Eiffel las vistas son alucinantes. Por encima cruza el metro y por debajo los coches. Obviamente hay que cruzarlo por los dos sitios porque las dos perspectivas valen la pena, aunque resulta más cómodo por arriba porque hay más espacio para andar (aunque con cuidado los niños con los metros) y además porque por debajo los coches lo cruzan bastante rápido y las aceras son estrechas. Hay unos carteles que indican por donde deben circular los peatones (en un sentido por la izquierda y en otro por la derecha) pero muchos no lo cumplen o no se fijan en ellos por lo que a veces resulta un poco incómodo.

Al otro lado de Oporto en Vila Nova de Gaia podemos ir en Teléferico, un viaje cortito pero que a los niños les encanta.

Recomiendan también las murallas de Oporto, aunque nosotros no subimos y nos quedamos con las ganas del funicular que estaba cerrado, con los niños hay que tener mucho cuidado porque no hay protecciones.

Antes de irnos de Oporto nos fuimos al Parque de la Ciudad, el mayor parque urbano de Portugal.

No hay zona de juegos infantil, algo que no gustó nada a Olivia que no paraba de preguntar por los columpios y toboganes pero que no importó nada a sus hermanos porque hay muchísimo sitio para correr, montar en patinete o en bici. Hay un gran lago donde poder ver a los patos y estanques con ranas. Un sitio ideal para hacer un picnic y disfrutar de la naturaleza.

Dónde comer:

Si el tiempo no acompaña para hacer un picnic en el Palacio de Cristal o el Parque de la Ciudad te recomiendo estos sitios en donde estuvimos con los niños:

Café Bogani Desperta en la Rua das Flores. Calle peatonal, el café está situado al lado de la Iglesia Católica. La atención buena, pese a estar lleno no tuvimos que esperar mucho (importante con 3 niños hambrientos), la comida rica, el precio asequible y el ambiente (comimos fuera) muy guai porque había un artista callejero tocando en la calle que cantaba fenomenal.

Santa Franceshina (enlace para llegar): atención buenísima, la comida muy rica y el precio genial. 

Para merendar o tomar algo a media mañana Cremosi Heladeria con unas porciones de tarta de quitar el sentido, helados, crepes…

 

Nos quedan un montón de sitios por conocer y por supuesto mucho Portugal todavía así que ¡no te olvides de suscribirte para no perderte nada!

Si te apetece, clicando en el enlace puedes descargarte un imprimible para apuntar todo lo que queréis ver, también puedes echar un ojo otras ciudades que hemos visitado clicando en la sección Salir en familia – Viajes.

¿Has estado ya en Oporto? ¿Me cuentas más sitios imperdibles? 

 

little nana